Habitar la carne propia. Serie documental “Cuerpos” por Betina Bracciale

cuerpos

“…esta cierta significación de la naturaleza y de la historia que soy, no limita mi acceso al mundo, es, por el contrario, mi medio para comunicar con él.”[1]

La noche que vi, de un tirón, los cuatro capítulos Cuerpos recordé de inmediato a Merleau-Ponty, un autor que leímos ampliamente quienes cursamos Comunicación. Y pensé en aquello se subraya en la introducción a cada emisión de esta serie: que la concepción del cuerpo ha cambiado a lo largo de la historia y que para comprender nuestro modo de relacionarnos con el mundo (que se manifiesta en formas de desear, reír, morir, vestirnos…) las ciencias sociales están al alcance de nuestra mano para aportarnos algunas respuestas y abrirnos, a la vez, nuevos interrogantes.

Cuerpos es la primera producción audiovisual de la Facultad de Ciencias Sociales para Canal Encuentro, un proyecto que surgió en el marco de la Secretaría de Proyección Institucional para luego ampliarse hacia distintos ámbitos de la institución. La idea fue bienvenida por los responsables de la señal televisiva porque coincidió con la intención de la dirección del canal –entonces dependiente del Ministerio de Educación de la Nación- de incorporar contenidos realizados por las universidades nacionales. El tema del cuerpo resultaba visualmente atractivo y permitía múltiples cruces conceptuales. También por eso la iniciativa tuvo muy buena aceptación.

Luego de un tiempo dedicado a acuerdos de coproducción y a preproducción, la serie  fue realizada en aproximadamente cinco meses. Hubo charlas entre el grupo de realización y un constante ida y vuelta con el productor delegado de Encuentro, con quien se fueron definiendo los temas a tratar. En forma paralela se convocó a docentes y graduados de la Facultad para participar en la producción de contenidos.

El estreno se vio demorado por el cambio de gobierno y de las autoridades en la señal educativa estatal. Finalmente se concretó el 6 de abril de este año, en un ciclo que se emitió los miércoles a las 23 horas y se repitió en la programación del mes de mayo.  Por ahora el trabajo solo fue reproducido en Encuentro, aunque, puede ser visto y descargado de su web institucional: www.conectate.gov.ar .

Ciencias Sociales: nuestra caja de herramientas

En una famosa entrevista que le hace a Michel Foucault, titulada “Los intelectuales y el poder”, Gilles Deleuze señala: “Una teoría es exactamente como una caja de herramientas […] es preciso que sirva, que funcione, y que funcione para otros, no para uno mismo. Si no hay personas que se sirvan de ella, comenzando por el propio teórico, que deja entonces de ser teórico, es que la teoría no vale nada, o que aún no llegó su momento […] Es curioso que un autor que pasa por ser un intelectual puro, Proust, haya sido quien lo formuló con toda claridad: tratad mi libro como un par de lentes dirigidos hacia el exterior, y bien, si no os sirven, serviros de otros, encontrad vosotros mismos vuestras herramientas”.[2]

Creo que esta idea está en el corazón de la serie producida por la Facultad, ya que distintos abordajes teóricos que quizás no circulan por ámbitos extrauniversitarios inspiraron el proyecto y permitieron armar los guiones. La idea del grupo de realización fue socializar esos contenidos con un tono de divulgación, no de clase teórica, y que se pudieran dar a conocer fuera de la institución.

En este sentido, algunos profesores e investigadores de distintas materias y carreras, con diversas formaciones y enfoques sobre el cuerpo fueron convocados como entrevistados. Christian Ferrer, Ana Longoni, Mabel Campagnoli, Mario Pecheny, Alejandro Kaufman y Flavia Costa, entre otros, participaron de los diferentes capítulos.

Además, mediante una multiplicidad de tomas realizadas en exteriores, la serie contiene voces de otros protagonistas que fue necesario entrevistar según los temas desarrollados: desde un artista que crea un mural de manera colectiva hasta una directora de arte que se explaya sobre los cuerpos que hoy valoran las marcas publicitarias.

El desafío incluyó la traducción de los saberes y las lecturas académicas al lenguaje audiovisual, en un formato atractivo para el público que consume los programas del canal. De esta forma, en cada emisión, el conductor (también docente de la Facultad), un hombre de mediana edad expuesto a diversas circunstancias cotidianas –como una charla sobre sexualidad con su hijo adolescente, un paseo callejero o la práctica del gimnasio- se hace preguntas que funcionan como disparadores para desplegar debates acerca de los cuerpos desde la pluralidad de miradas que habilitan las ciencias sociales.

El cuerpo visto desde distintos ángulos

“Reivindico mi derecho a ser un monstruo y que otros sean lo normal”, afirma la artista trans Susy Shock en el primer capítulo de la serie, Cuerpo intervenido, donde se desarrollan tópicos como el canon de belleza y el rol de los medios de comunicación, la apariencia y la edad, la cirugía plástica estética y el derecho a ser reconocido como diferente a partir de intervenciones que involucran la identidad sexual y genérica.

Si bien las posibilidades temáticas no se agotaron, lo pautado entre la Facultad de Ciencias Sociales y Canal Encuentro fue llevar adelante cuatro capítulos. Además de la mencionada entrega, semana a semana se pudieron ver las restantes: Cuerpo colectivo, Cuerpo erotizado y Cuerpo tecnológico.

Las diferencias entre estar juntos, ser parte de una masa, de un pueblo, de una sociedad, de una multitud o de un malón se desarrollan en la emisión dedicada al Cuerpo colectivo. Allí se presenta la relación entre cuerpo y política –inclusive al referirse a la Plaza de Mayo como territorio de la política-, pero también se cuestiona la idea de lo individual en el arte y se muestra la acción colectiva de El Siluetazo -que se produjo cuando los artistas visuales despertaron del silencio de la dictadura militar- hasta la  murga del barrio de Constitución, como ejemplos de transformación con otros del espacio de lo público.

En tanto, en Cuerpo erotizado se desandan las categorías de sexo y deseo, genitalidad y género. Se aborda el concepto de heteronormatividad y se habla de libertad, con el ejemplo del poliamor como forma de pensar al cuerpo biológico como plataforma para nuevas experimentaciones sentimentales y sexuales.

Por último, es en Cuerpo tecnológico donde se reflexiona acerca del poder que se impone sobre los cuerpos en la Modernidad, desde la revolución industrial, y se observa cómo fueron variando las ideas de productividad y consumo. Al analizar el vínculo cuerpo-máquina se hace referencia a prótesis, robots y corazones artificiales para suplir lo que nos falta y al teléfono celular como extensión de nuestro cuerpo.

Contenidos de calidad producidos en la universidad pública

La realización integral de Cuerpos constituyó un gran desafío para la Facultad de Ciencias Sociales, que no había producido antes una serie con los estándares de calidad que exige un canal público, cumpliendo con los mismos requerimientos que se le piden a una productora privada.

En cada capítulo es destacable el enorme trabajo de búsqueda y edición de imágenes provenientes del Archivo General de la Nación, de la Biblioteca Nacional, de la Biblioteca del Congreso, de la Biblioteca de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UBA, entre otros acervos personales e institucionales, públicos y privados, nacionales y extranjeros.

¿Qué diferencia existe entre generar un proyecto audiovisual en una productora privada y desde la universidad pública? Mientras que en una productora privada el desarrollo de proyectos está sostenido por la generación de alguna ganancia, que si no está, hace inviable o condiciona al producto, para el grupo de realización audiovisual que generó esta serie la motivación principal fue la difusión en la pantalla televisiva de contenidos que muchas veces quedan paredes adentro de la institución educativa.

El Centro de Producción e Investigación Audiovisual (CEPIA), un área que depende  de la Secretaría de Proyección Institucional de la Facultad, hizo el acompañamiento técnico y audiovisual en distintas instancias del proceso. En uno de los estudios de televisión de nueva la sede de Ciencias Sociales, en Santiago del Estero 1029, se grabaron las entrevistas.

Este centro, además de proveer instalaciones y asistencia técnica para las producciones radiales y televisivas que produce o coproduce la Facultad, busca construir un lugar de debate, intercambio e investigación referido a la temática audiovisual. Y sin ánimo de ser exhaustiva, recuerdo otros espacios de producción audiovisual dentro de la Carrera de Comunicación: las materias Taller de expresión II -con dos cátedras que permiten a los estudiantes optar entre documental y ficción- y Taller de Expresión III -que dedica parte de la cursada al periodismo televisivo- y las áreas de Comunicación y Documental Audiovisual, y de Poéticas Animadas. El desafío es pensar cómo lograr que los contenidos producidos en el ámbito universitario lleguen a mayor cantidad de público.

Si bien el proyecto Cuerpos no tiene exclusiva relación con la Ley de  Servicios de Comunicación Audiovisual (N° 26.522) –cuyos artículos centrales fueron derogados por el DNU N° 267 el 29 de diciembre de 2015-, que exista un canal educativo estatal como Encuentro y que elija coproducir con una universidad pública manifiesta una decisión respecto de la política comunicacional que está en consonancia con el espíritu de dicha norma sancionada en 2009 con el fin de democratizar la información a partir de la ampliación de la diversidad de voces y contenidos.

Bibliografía

[1] Merleau-Ponty, Maurice (1972): Fenomenología de la percepción, Península, Barcelona, pág. 462.

[2] Deleuze, Gilles y Foucault, Michel (1999): “Los intelectuales y el poder”, en Estrategias de poder. Obras esenciales, Volumen II, Paidós, Barcelona, pp. 107-108.