“La piel de Elisa” por Fernanda Blanco

Foto: Akira Patiño

Lunes por la tarde en el bar de Espacio Callejón. Nos ubicamos en las mesas, en la barra, adelante o a atrás, rodeamos el espacio. Pronto comenzará la música que Miguel Gomiz tocará en vivo y un joven (Lisandro Penelas) nos ofrece un vaso de vino, nos pregunta cómo estamos, con quién vinimos, si la estamos pasando bien. Y mientras tomamos nuestro vaso miramos alrededor, nos miramos. Entre ese observar y la espera, comienza a gestarse un clima cálido, de intimidad.

Una vez cómodos en el espacio aparece Elisa (Dana Basso) y comienza a contarnos historias de amor. Cada historia tiene a su protagonista cuyo nombre será anotado, en un espejo, una hoja, una servilleta, en la piel. Un nombre por historia, que debe quedar registrado por escrito. Así, Elisa nos irá ofreciendo cada vez más detalles en la minuciosa tarea de describir aquello difícil de explicar: “qué se siente”. Y nosotros lo entendemos, lo sentimos, como si las historias nos pertenecieran. Pero en un momento se interrumpe, hay algo raro en su piel, algo que sobra, que excede, algo que antes no existía y ahora sí: cada vez tiene más piel. Y cuanta más piel, más miedo a desaparecer.

Y así, llorando en un bar, se aparece un joven que comienza a hablar, sin parar, sin registrar, solo cuenta sus historias de amor, en detalle, con minuciosa sensorialidad, con él también podemos saber qué se siente. Es que hay algo, en este recordar de historias, de no olvidar el tacto, la sensación y cada mínima impresión, que devuelve la piel. Y entre ambos irán contando sus historias. Nos miran, nos muestran, comparten su espacio con nosotros, nos interpelan en su intimidad, utilizan la barra, las mesas, nos preguntan y respondemos. El espacio es nuestro y las historias logran un nivel de intimidad que también se vuelven propias. Historias propias y a la vez prestadas, todas valen si ayudan a sentir un poco más, a recuperar la piel y evitar que su exceso nos consuma.

El texto de Carole Fréchette tiene un nivel de detalle precioso que logra alimentar nuestra imaginación y se complementa tan bien con la entrega en la interpretación de Dana Basso y Lisandro Penelas. Con la dirección de Silvina Katz, toda la obra fluye en bella armonía, en un acertado uso del espacio que logra la intimidad necesaria para el relato.

Lunes 19 hs.
Espacio Callejón (Humahuaca 3759, CABA).

FICHA TÉCNICA
Autoría: Carole Fréchette
Traducción: Daniela Berlante
Actúan: Dana Basso, Lisandro Penelas
Músicos: Miguel Gomiz
Vestuario: Ana Nieves Ventura
Diseño de espacio: Jose Escobar
Música original: Miguel Gomiz
Fotografía: Akira Patiño
Diseño gráfico: Tatiana Schumovich
Asistencia de dirección: Bárbara Majnemer
Producción: Bárbara Majnemer
Dirección: Silvina Katz